7 síntomas de que estás entrenando más de la cuenta

Cuando se trata de cuidar nuestra salud, tan importante es realizar ejercicio con frecuencia y llevar una vida activa, como no sobrepasarnos con el deporte y los entrenamientos. De hacerlo, lo que conseguiremos será una fatiga generalizada, conocida como sobreentrenamiento, que afectará a todo nuestro cuerpo e incluso a nuestra mente, impidiéndonos avanzar.

Para evitar la excesiva carga de trabajo, volumen, intensidad y falta de descanso, esta semana te traemos 7 síntomas de que estás entrenando más de la cuenta para que aprendas a entender a tu cuerpo.

Sobreentramiento

Cuando realizamos un buen entrenamiento lo que más nos mueve a continuar es ir notando un continuo progreso. Si este se estanca, es un aviso de nuestro cuerpo de que hay algo que estamos haciendo mal.

Puedes notarlo a través de un retroceso en tus metas o en la dificultad para alcanzar aquellas que ya habíais logrado sin dificultad.

Dolor muscular de manera prolongada

Muchas veces es inevitable tener molestias leves durante uno o dos días tras una sesión intensa de ejercicio,  pero debemos escuchar a nuestro cuerpo y fijarnos si el dolor persiste en el tiempo, ya que se trata de una señal de alerta.

Si sentimos dolor no debemos entrenar, al contrario, lo correcto es darle a los músculos el descanso necesario para su recuperación y regeneración.

Sensación de sed continua

Si sometemos a nuestro cuerpo a un esfuerzo adicional para el que no estaba preparado, el organismo entrará en un estado de catabolismo en el que el propio organismo, al no recibir nutrientes suficientes, optará por nutrirse de sus propios tejidos consumiendo de esta forma el músculo y acabando de forma progresiva con la masa muscular.

Esto se traduce en deshidratación, y esta sed no se pasa por mucho que se beba., ya que no repara suficientemente el déficit de agua. Tanto la hidratación como la nutrición adecuada son clave para lograr una correcta recuperación.

Lesiones

La razón principal de la necesidad de descanso en el deportista radica en que ayuda enormemente al cuerpo a regenerarse y adaptarse al esfuerzo, ya que en caso contrario los músculos o huesos involucrados en el entrenamiento, pueden sufrir lesiones leves como punzadas, contracturas, calambres o tirones, o lesiones más serias como tendinopatías, desgarros musculares, elongación muscular o tirón muscular, lumbalgia, fascitis plantar e incluso fracturas por estrés oseo.

Enfermedades frecuentes

Un ejercicio intenso y continuado afecta a nuestro sistema inmunitario, aumentando las posibilidades de sufrir enfermedades y dolencias como  dolores de cabeza, tos , gripe o alteraciones hormonales.

Además, en el caso de las mujeres puede producirse una disminución del volumen menstrual o patologías como la tríada de la mujer deportista y en los hombres, disminución de la libido.

Insomnio

Aunque parezca paradójico, lejos de descansar mejor que nunca, un sobreentrenamiento provoca una excitación elevada del sistema nervioso simpático, lo que hace a nuestra cuerpo estar en continua alerta, lo cual imposibilita el sueño y nos produce insomnio.

Cansancio general

Un síntoma claro de que nos estamos pasando de la raya con los entrenamientos es sentir un cansancio generalizado persistente en el tiempo.

Esto sucede por una disminución de glóbulos rojos transportando oxígeno a las células, lo cual hace que nos encontremos más fatigados.

Después de leer este post esperamos que entiendas qué tan importante es mantener una vida activa como permitir a nuestro cuerpo disfrutar de su merecido descanso. Y tú, ¿conoces algún síntoma más?



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