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¿Debes parar de entrenar si te duelen los huesos?

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¿Debes parar de entrenar si te duelen los huesos?

A muchas personas una cosa que les frena a continuar el entrenamiento son los dolores. Y en particular, el dolor de huesos. ¿A ti también te pasa? ¿Dejas de entrenar si empiezas a sentir molestia en la rodilla, el lumbar o en cualquier otro hueso?

Algunos motivos que pueden provocar dolor de huesos pueden ser la falta de movimiento de una articulación, el exceso de un movimiento mal realizado, la degeneración que la edad provoca en los cartílagos de las articulaciones, artritis, artrosis o antiguas lesiones. Y todo esto puede interpretarse como una señal para parar.

Sin embargo, muchas de esas patologías necesitan, precisamente, entrenamiento y deporte para frenar el dolor y tener una mejor calidad de vida.

“Si sufres dolor de huesos, no debes dejar de hacer ejercicio. Solo debes adaptarlo a tu nueva situación”.

El entrenamiento y el dolor de huesos

El dolor de huesos puede ser difícil de superar. Y a priori, es natural pensar que lo mejor es no entrenar. De hecho, no siempre se tiene toda la información sobre cómo funcionan los huesos y esto puede hacer que el desconocimiento cause problemas.

Pero la realidad es bien distinta. Los huesos son tejidos vivos, igual que pasa con los músculos o los ligamentos. Son tejidos que responden bien al ejercicio y que necesitan fortalecerse.

Realizar con lógica y un buen asesor una serie de ejercicios adaptados a la patología concreta que sufras va a servirte de mucha ayuda. Estos son algunos beneficios:

  • Fortalecerás los huesos.
  • Frenarás el deterioro del tejido óseo en la medida de lo posible.
  • Mejorarás la flexibilidad de las articulaciones.

Por otro lado, como siempre, el deporte va a ayudar a mejorar tu autoestima y la calidad de los movimientos, además de tus capacidades. Es decir, te va a proporcionar las herramientas y el “poder” necesario para enfrentarte día a día a esos dolores, superarlos y te motivará a realizar todo tipo de actividades.

Cómo evitar riesgos y lesiones

La manera más sana de empezar cualquier entrenamiento consiste en conocerse. Es decir, necesitas saber exactamente qué provoca tus dolores de hueso. Para ello, primero ve al médico y explícale tu caso.

Una vez que recibas el diagnóstico concreto y conozcas al detalle tu historial y el problema que tienes, lo ideal es buscar un buen entrenador físico que pueda ayudarte y guiarte para establecer una rutina deportiva, adaptada a tus objetivos y a las capacidades de inicio.

También hay que tener en cuenta que el deporte puede molestar, pero nunca debe causar dolores físicos agudos ni prolongarse excesivamente en el tiempo.

Por lo tanto, no debes forzar a las articulaciones ni a los huesos, sino que debes  ejercitar poco a poco y en la medida de lo posible. Una alimentación adecuada también va a ser un buen complemento para combatir el dolor de huesos y te ayudará a adaptarte mejor a las nuevas rutinas deportivas.

¿Por qué dejar de entrenar no es la solución ideal cuando tienes dolor de huesos?

El dolor de huesos, como cualquier otra patología, no debe ser un freno para mantenerse activo. El deporte y la vida saludable son herramientas básicas para mejorar la calidad de vida, día a día.

Lo importante es adaptarse a la situación de cada uno y seguir las rutinas adecuadas, sin intentar realizar acciones que puedan ser dañinas o perjudiciales. Por ello, contar con ayuda profesional es básico para que puedas practicar deporte de forma segura y sin riesgos de lesiones.

Los 8 ejercicios que recomendamos para ejercitar las articulaciones y sentirte cada vez mejor

Ten en cuenta que la realización de un ejercicio en una pierna ya potencia (aunque en menor medida) la fuerza de la otra, debido a la mejora del sistema nervioso. 

A continuación, te explicamos cómo realizar correctamente los ejercicios que te proponemos:

1. Tobillo:

  • Mueve el pie haciendo círculos.
  • Mueve el pie de arriba hacia abajo.
  • Mueve el pie haciendo una A, una B, una C, etc.

2. Rodilla:

  • Mueve la rodilla de arriba hacia abajo.

3. Cadera:

  • De pie, haz círculos con toda la pierna.
  • De pie, flexiona la cadera de una pierna y luego de la otra.
  • Haz rotaciones de cadera.

4. Zona Lumbar:

  • Haz círculos con la zona lumbar estando de pie.
  • Ten cuidado con la flexión y la torsión de la zona lumbar. Si no lo haces bien, esto favorecerá la generación de hernias discales.

5. Hombros:

  • Flexiona y extiende los hombros.
  • Abduce y aduce los hombros.
  • Haz movimientos circulares.
  • Rota interna y externamente los hombros.

6. Codos:

  • Flexiona y extiende los codos.

7. Muñecas y dedos:

  • Haz círculos en las muñecas.
  • Abre y cierra los dedos.

8. Cuello:

  • Mueve el cuello hacia un lado y hacia el otro.
  • Haz círculos con el cuello.
  • Mueve la cabeza hacia arriba y hacia abajo.

En definitiva, si sufres dolor de huesos no debes dejar de hacer ejercicio. Solo debes adaptarlo a tu nueva situación. Y recuerda que dejar de hacer ejercicio provoca que dejes de llevar nutrientes a este hueso o cartílago y que, por lo tanto, no te recuperes.

Con esta selección de ejercicios irás ganando fuerza en las articulaciones y mejorarás tu situación. No vas a conseguir que el dolor de huesos desaparezca de un día para otro, pero pronto empezarás a notar mejoras. ¿Te atreves a intentarlo? Después, pásate por aquí y dinos cómo te ha ido o cuál ha sido tu experiencia.